Mariano García-Valiño

Serie · 2024

Ciudades Rasgadas

São Paulo · Buenos Aires
Mayo–agosto 2024 · una obra expuesta: Standing Reserve

La ciudad en obra, fotografiada por superposición y desgarrada en vertical.

Standing Reserve, 120 × 80 cm, 2024

Standing Reserve

Giclée sobre Hahnemühle Photo Rag, ejemplar único.

120 × 80 cm · Octubre 2024

Exposición colectiva Ser en escena · curaduría de Jacqueline Lacasa · Sala Verdi, Montevideo

Ser en escena reunió a dieciocho artistas en el espacio bajo el escenario de la Sala Verdi, y Lacasa la leyó desde el Dasein de Heidegger. Esta obra toma otra palabra del mismo filósofo, Bestand, que en inglés se traduce standing reserve: lo que existe sólo para estar disponible. Fotografía, por superposición, un edificio en construcción, en el instante en que la arena deja de ser arena y pasa a ser reserva. Desde ahí corre un reloj que sólo se detiene cuando terminamos con la cosa.

Ser en escena brought eighteen artists together in the space beneath the stage of the Sala Verdi, and Lacasa read it through Heidegger’s Dasein. This work takes another word from the same philosopher, Bestand, translated into English as standing reserve: what exists only to be available. It photographs, by superposition, a building under construction, at the moment sand stops being sand and becomes reserve. From there a clock runs that stops only when we are done with the thing.

«La ciudad, en su obra, es un organismo en perpetua transformación, un espacio donde la memoria y la materialidad se entrelazan en un proceso continuo de desaparición y reconstrucción.»

“The city, in his work, is an organism in perpetual transformation, a space where memory and materiality intertwine in a continuous process of disappearance and reconstruction.”

Jacqueline Lacasa

La serie

Entre mayo y agosto de 2024 fotografié la ciudad en obra, en São Paulo y Buenos Aires: losas recién llenadas, andamios, mallas de seguridad, grúas, fachadas a medio hacer.

Cada imagen superpone varias tomas y las desgarra en vertical. El desgarro es la cosa mientras se la convierte en reserva: la arena que deja de ser arena y pasa a ser losa.

De la serie se expuso una sola obra, Standing Reserve, en Ser en escena, en la Sala Verdi de Montevideo, en octubre de 2024. El resto quedó como investigación.

Hacia agosto, en São Paulo, las imágenes dejan de mirar un edificio en obra y empiezan a mirar una ciudad demasiado grande para verse entera. Ahí empieza The Vast Within.

Between May and August 2024 I photographed the city under construction, in São Paulo and Buenos Aires: freshly poured slabs, scaffolding, safety netting, cranes, half-built façades.

Each image superimposes several exposures and tears them vertically. The tear is the thing while it is being turned into reserve: sand that stops being sand and becomes a slab.

Only one work from the series was exhibited, Standing Reserve, in Ser en escena, at the Sala Verdi in Montevideo, in October 2024. The rest remained research.

Towards August, in São Paulo, the images stop looking at a building under construction and start looking at a city too large to be seen whole. That is where The Vast Within begins.

Catorce imágenes de la serie

Ciudades Rasgadas, 1
Ciudades Rasgadas, 2
Ciudades Rasgadas, 3
Ciudades Rasgadas, 4
Ciudades Rasgadas, 5
Ciudades Rasgadas, 6
Ciudades Rasgadas, 7
Ciudades Rasgadas, 8
Ciudades Rasgadas, 9
Ciudades Rasgadas, 10
Ciudades Rasgadas, 11
Ciudades Rasgadas, 12
Ciudades Rasgadas, 13
Ciudades Rasgadas, 14

São Paulo y Buenos Aires, mayo–agosto 2024. No expuestas.

Ser en escena

Una visitante frente a Standing Reserve
Standing Reserve al fondo del pasillo bajo el escenario
Obras de otros artistas
El pasillo bajo el escenario
Obra de otro artista: un vestido colgado
Obra de otro artista: una torre de libros
Un chico en la muestra
Obra de otro artista: dos pantallas

La noche de la inauguración, 15 de octubre de 2024: Standing Reserve, al fondo del pasillo bajo el escenario, y obras de otros artistas de la muestra.

El flyer de Ser en escena
El flyer de la muestra.

Espacio Verdi, Teatro Sala Verdi, Montevideo · Curaduría de Jacqueline Lacasa · dieciocho artistas · Fotografías: Mariano García-Valiño

El texto curatorial

Jacqueline Lacasa · Ser en escena, 2024

In Spanish, its original language.

“El ser en escena” nos invita a adentrarnos en un fascinante territorio de exploración donde dieciocho artistas ofrecen una experiencia macro o un zoom detallado del presente. Este concepto, inspirado en la noción de teatralidad de Juliane Rebentisch, fusiona las prácticas instalativas con conceptos contemporáneos de teatralidad, intermedialidad y especificidad de sitio, creando una constelación artística única y provocadora. Esta yuxtaposición de temporalidades, fenómenos y conceptos no solo enriquece la experiencia del espectador, sino que también desafía y redefine los límites del arte contemporáneo.

Leer el texto completo

El Espacio Verdi, transformado en un receptáculo vibrante de producción artística contemporánea, alberga “el ser en escena” en lo que podríamos llamar el corazón oculto del teatro: el espacio bajo el escenario y la sala. Este lugar, tradicionalmente reservado para la maquinaria y los secretos del teatro, se convierte ahora en un laboratorio de experimentación artística. Aquí, la teatralidad inherente del espacio invita a una profunda reflexión sobre la naturaleza de la representación en el arte, cuestionando las fronteras entre lo real y lo imaginario, lo presentado y lo representado.

La filosofía de Martin Heidegger, con su concepto del Dasein, resuena profundamente en esta exposición. Heidegger concebía el Dasein como una relación intrínseca con el propio ser, un ser-en-el-mundo que se proyecta constantemente en todas sus posibilidades existenciales. En “El ser en escena”, este concepto cobra vida a través de dieciocho experiencias definitorias que exploran el devenir del tiempo del ser-ahí y sus infinitas posibilidades. Cada obra se convierte en una ventana a diferentes facetas de la existencia humana, invitando al espectador a contemplar su propio ser en relación con el mundo que lo rodea.

Es probable, y quizás deseable, que esta muestra suscite más preguntas que respuestas. El pasaje bajo el escenario, tradicionalmente un espacio de tránsito y preparación, se transforma aquí en un refugio para la exploración intelectual y emocional. Este espacio liminal invita a compartir pensamientos y acciones, convirtiéndose en un crisol donde las ideas de los artistas y las reflexiones de los espectadores se funden en una experiencia colectiva de descubrimiento y cuestionamiento.

Al profundizar en las estrategias artísticas de investigación y transgresión, observamos cómo las obras se impregnan de la esencia teatral del espacio, multiplicando la escena en un caleidoscopio de potencialidades del ser. Esta interacción entre el arte y su entorno crea una sinergia única, donde la fortaleza y la vulnerabilidad, lo permanente y lo efímero, lo cotidiano y lo inquietante se entrelazan en una danza de materialidad y concepto. El resultado es una experiencia inmersiva que trasciende los límites tradicionales del arte, fusionándose en un grandioso site-specific que envuelve al espectador en su totalidad.

La diversidad de aproximaciones artísticas presentadas ofrece un panorama rico y multifacético de la condición humana. Foglino y Rostovsky exploran la integridad del ser estructurado y estructurante, invitándonos a reflexionar sobre nuestra propia construcción identitaria. Pereyra Gallo cuestiona nuestras percepciones a través del extrañamiento, desafiando las nociones preconcebidas de realidad y normalidad. Barrios y Jaumandreu sumergen al ser en la naturaleza, explorando la relación entre lo humano y lo natural en una era de creciente desconexión ecológica. Zini nos enfrenta a la urbanidad salvaje, cuestionando los límites entre civilización y caos en nuestros entornos urbanos. Rizzo, Lopez Aldao y Elola investigan el encuentro con la otredad, desafiándonos a reconocer y valorar la diversidad humana. Kimelman, Cunha, Martinez y Pereira Scayola nos invitan a un viaje introspectivo hacia la esencia misma del ser. García-Valiño, Naedt y Albertti exploran la intersección entre el ser y la tecnología contemporánea, cuestionando cómo la era digital está redefiniendo nuestra existencia. De León y Recuero Flores nos confrontan con la fugacidad de la vida, invitándonos a reflexionar sobre nuestra mortalidad y el significado de nuestra existencia temporal.

Las líneas principales de esta exposición nos guían a través de un ser en escena que se entrecruza en los claroscuros de un bosque denso de significados y experiencias. Esta muestra es disidente en su aproximación a la hiperestética contemporánea, ofreciendo un contrapunto reflexivo a la saturación visual de nuestra era. Nos encontramos tanteando en la sobreexposición, buscando significado en un mundo donde la abundancia de imágenes a menudo oscurece más de lo que revela.

En última instancia, “El ser en escena” nos invita a compartir un tiempo de certezas inexplicables, un espacio donde las verdades absolutas se desvanecen y dan paso a la exploración y el cuestionamiento. Este desafío a nuestras percepciones y comprensiones establecidas es precisamente lo que hace que nuestras prácticas artísticas sean tan vitales y necesarias en el mundo contemporáneo. La exposición no solo nos muestra arte, sino que nos invita a ser parte activa de un diálogo continuo sobre la naturaleza de la existencia, la representación y la realidad misma.